Mi viaje a través de la vida me ha guiado alrededor del mundo en la búsqueda de las preguntas que tengo sobre la vida. Pronto a mis 20, empecé a desarrollar un profundo interés en las plantas como comida, nutrición y medicina. Esa curiosidad con el tiempo me llevó al Amazonas, donde empecé a trabajar con plantas autóctonas para aprender la forma de curación tradicional. Mi experiencia combina muchas modalidades de trabajo con plantas. Las plantas del Amazonas y la forma en que la gente indígena trabaja con ellas, ha tenido un efecto revelador en mi vida y en mi ser. Las plantas en verdad son nuestra comida, nuestra vida, y están vivas y aquí para ayudarnos a aprender de ellas. Ellas pueden abrirnos a un mundo que tal vez nunca nos podríamos haber imaginado. Cuando nos acercamos a ellas con respeto, honor, humildad, y deseo genuino de aprender, ellas nos pueden abrir las puertas de la vida y realmente sanarnos en todos los niveles. Yo estoy profundamente agradecido con todos mis maestros, cada uno de ellos me ayudó en este viaje a donde estoy, y a donde sea que éste me lleve.